domingo, 22 de septiembre de 2013

Tres días en Roma

Roma Eterna.
Hoy desayunamos en la terraza del hotel.
Un jardín de cúpulas.
Precioso.
Alrededor se despliegan, sí, las cúpulas de roma. San Pedro asomando al fondo, el castillo Sant Angelo, la cúpula rotunda y notable del panteón, las cuádrigas áureas del monumento a Vitorio Emanuelle y hasta la torre cuadrada de una casa que alguien coronó con un caballino ágil como si algo le faltase a ese cielo romano.
El obelisco de Plaza Navona y la cúpula de la iglesia que conocimos ayer, ornamentada y preciosa.
Nuestro hotel queda a pasos de Plaza Navona y es de verdad lindo.
Se llama Le Antica Dimora de le cinque lune.  Es que queda cerca de la Piazza de le cinque lune y han aprovechado la belleza implícita del nombre.
Está decorado como si fuera una escenografía de un tiempo pasado.  Empapelado en tonos marrón chocolate, dorados y plateados, con mucha tela brillante, eso sí, perfectamente moderna e italiana.  El baño con todo lo nuevo y con el encanto de todas las terminaciones a la italiana.  La ducha una preciosura, puro diseño y con el agua que va desde el goteo hasta una aporreadura en forma.
Hasta pantuflas blancas nos esperaban en el baño.  Y se sabe que no hay confort commpleto sin unas buenas pantuflas para salir de la cama.
Del viaje en avión les cuento que Air Europa y su air bus 320 dejan que desear en comodidad (bastante apiñado como corresponde a la clase económica) y en comida porque faltó una cena y nos dieron un "tentenpié" como lo llamaron españolísimamente consistente en un sandwich de queso.  La compensación fue que el almuerzo había sido asombrosamente sabroso, aunque también muy aeronáutico.  Arroz con pollo pero con un sabor buenísimo.  La segunda bebida la cobraban y lo que indignó fue que cobraban los auriculares.  Todo como para que Aerolíneas Argentinas no quede tan mal en el escenario de los cielos comerciales.
Llegamos a Roma agotados porque en el aeropuerto de Madrid que funcionó como entrada a la Unión Europea nos revisaron hasta los zapatos y llegamos a tomar el avión que conectaba con Fiumicino con los minutos contados.  Como en todos los aeropuertos bajamos del avión y arreglate como puedas porque indicaciones verbales poco y nada y la cartelería del montón para abajo.
Igual llegamos preguntándonos como les habría ido a unos señores muy mayores.  Mejor que a nosotros resultó, porque nosotros entramos por la parte de atrás del avión y fue un suplicio llegar a la fila 4 (jajaja los distraídos) y allí estaban los "señores mayores " mejores y más rozagantes que nosotros.
Ahora nos vamos al Coliseo.  Después les cuento las andanzas de nuestras perdidadas de ayer en Roma (conociendo Roma con el mapa al revés, se llama).
Besos a mami, si lee el blog.

jueves, 19 de septiembre de 2013

La Previa

Estoy en casa.
Hay sol y Bahía Blanca muestra su suave cielo de azulejos.
Abro este blog dedicado a la gente que quiero a la en este acto autorizo plenamente a abandonar la lectura cuando se les antoje, leer renglón por medio o simplemente mirar las fotos si logro entender cómo publicarlas.
La previa de este viaje se relaciona casi exclusivamente con la voluntad de hierro del Hayqué, el cacique que rige mis más prácticos destinos.
José, es decir Hayqué, resolvió que había que ver Nápoles y después seguir.
Quiere vivir, dijo mi psicóloga.  Y me dió tanta verguenza no acompañarlo que aquí estamos.
Para la próxima vez mía y la próxima de Uds. les recuerdo la pasos básicos antes de un viaje.  Sobre todo para mí, ya que cada día me olvido más de lo básico por lo acostumbrada que estoy a pensar pavadeces (apocopó  Ana, que suponemos que quizo decir pavadas y boludeces).
En primer lugar saque el pasaporte.  Si reside en Argentina no se moleste  hacerlo en su ciudad, vaya al pueblo más cercano con menos de 4000 habitantes en el qué, tecnología mediante, le harán un pasaporte en el que con suerte su foto será una magnífica muestra de cómo parecerse al pájaro loco después de unos cuantos escobazos.
Hágalo con tiempo, todo puede pasar.  Destaco que en este caso y por ser la documentación un misterioso procedimiento pago rápidamente obtuvimos nuestros pasaportes y a los diez días de haber pasado por Médanos teníamos nuestros dos hermosos pasaportes y nuevos documentos por la módica suma de unos 500 pesos más o menos (cada uno).
Avise a las tarjetas de crédito que va a viajar y saque el pin para poder sacar dinero en el exterior.  Si no lo hizo a tiempo (15 días) llame a su tarjeta el día antes del viaje.  Las urgencias cambian los tiempos y se lo dan igual.  Podrá sacar unos 800 dols. en el exterior, pero recuerde que estamos en tiempos de la reina Cristina en argentina, y no pueden controlar la fuga de dólares.  Lo aclaro porque si este blog lo releo yo misma en 6 meses es posible que argentina haya implosionado o evolucionado o no se que y ni nos acordemos qué cosa  eran los dólares.
Hay que pedir a la Afip autorización para comprar moneda extranjera.  7 días antes del viaje no antes.
Sacar  seguro del viajero.  Siempre hay que pagar porque los seguros gentileza de las tarjetas gold no alcanzan para entrar a muchos países y hay que ampliarlos (260 dols.  la ampliación).
Ahhhh y hay que comprar los pasajes, si es posible en cuotas sin interés.
reservar los hoteles con supervisión del cacique Hayqué.  Alquilar auto.  Todo se puede hacer por internet y pagar en destino.  Hay varios sitios en internet que ofrecen el servicio.  Yo usé booking para los hoteles y estuvo bien.  Los vuelos en europa en edream y son más baratos que el tren.
Ojo en tripadvisor leí muchos comentarios.  Siempre me manejaba con los argentinos y uruguayos porque tenemos problemas similares (de plata) y nos fijamos en cosas parecidas en cuanto a habitaciones, distancias, y otros ahorros que nos permiten planificar según nuestros propios traumas nacionales.
Por ejemplo un europeo no te cuenta bien el tema de las distancias en las ciudades, vaya a saber por qué, tampoco te cuenta lo que se ahorró por tomar el turi bus en Nápoles y guardarse el ticket para obtener 40% de ahorro en Palermo.  Cositas del ser nacional
Registrarte en Booking para reserva de hoteles te facilita un servicio donde podés ir agendando los hoteles que te gustan en una "lista de deseos".  Está bien porque después de un rato de mirar no te acordás de nada.
Ojo, planificar las  fechas de cierre y vencimientos de las tarjetas para saber con qué pagar en cada fecha.
Cuando termine enloquecido de tanto andar por Internet y hablanco con el call center de visa ha llegado el momento de decir:
Ahora empieza el viaje.
Pero no empieza...todavía falta el viaje a Ezeiza para tomar el avión.  Son 700 km. y puede optar por ir en avión (desaconsejado porque nunca se sabe si salen y habría que ir el día antes, quedarse en Bs. As. una noche y andar sufriendo), ir en auto consiguiendo un lugar donde dejarlo en Ezeiza en custodia (hay lugares) o ir en colectivo cosa que haremos esta noche y nos tomaremos luego un remiss al aeropuerto.
Esta vez no pasamos por Saladillo a dejar el auto porque andamos contando los días para que el viaje rinda más.
Perdón mamá.  Por eso te dedico el blog.  Conciencia culpable.
Hablar con Adrián que ase hace cargo de los gatos y las plantas, con Mimí que respalda la logística, Mary, y en fin todos los que nos ayudan para que nos vayamos tranquilos.  Suerte con la custodia, que en estos pagos nunca es cosa fácil, y esperamos que el servicio de alarma no los vuelva locos con llamadas a las cuatro de la mañana.
Nos vemos mañana, ya desde el avión supongo.  Esperemos poder publicarle alguna foto de aviones a Gonzalo que con los pies en tierra firme sueña con el cielo.
Besos a todos, la previa está terminando.